About this project
Defender la protección y la maternidad libre en tiempos de restauración patriarcal
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Material
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Minimum | Optimum |
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Presupuesto mínimo — pensado para sostener lo inmediato, cubrir lo imprescindible y evitar que los procesos se pierdan por falta de recursos:
• Honorarios de abogadas (defensa y preparación de escritos esenciales): 2.500 €
• Costas procesales, tasas y gastos judiciales asociados: 1.500 €
• Condenas, multas o sanciones impuestas a prácticas de protección y por imposición de pago de figuras alegales a las madres: 10.000 €
• Peritajes, informes y gastos imprescindibles de tramitación (procuradores, notificaciones, copias, desplazamientos puntuales): 2.000 €
• Retención única de la Fundación Goteo del 10% (que incluye todos los costes de gestión, pasarelas de pago y comisiones bancarias): 1600€ (10% de 16.000€)
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$ 358,417 | |
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Presupuesto óptimo — orientado a sostener los procedimientos con margen real, incluyendo recursos, peritajes y contingencias, para que la defensa pueda ser estratégica y no mera supervivencia:
• Honorarios de abogadas (defensa integral, seguimiento continuado y preparación de recursos): 2.500 €
• Costas procesales, tasas y gastos judiciales asociados (incluyendo incrementos por acumulación de actuaciones): 5.500 €
• Condenas, multas o sanciones: 20.000 €
• Fondo de urgencia para imprevistos, plazos repentinos o nuevas diligencias: 2.000 €
• Retención única de la Fundación Goteo del 10% (que incluye todos los costes de gestión, pasarelas de pago y comisiones bancarias): 3.000€ (10% de 30.000€)
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$ 672,032 | |
| Total | $ 358,417 | $ 1,030,449 |
General information
Este proyecto es un fondo de resistencia.
Cuando una criatura habla —cuando nombra una violencia que la sociedad prefiere no oír— hay madres que hacen lo único decente: creer, proteger, insistir. Y por eso se les castiga.
La restauración patriarcal lanza un mensaje disciplinante: “Si denuncias, si rompes el pacto de silencio, te arruinamos.”
El mecanismo se desplaza de las violencias que denuncian las infancias hacia el carácter de la madre. Se la convierte en sospechosa. Se la acusa de manipular. Se invoca el falso SAP como maquinaria judicial que vuelve “conflicto entre progenitores” lo que es violencia, y vuelve “mala madre” a quien protege.
Y al mismo tiempo, enfrentamos también las retiradas de custodia (en juzgados y también desde servicios sociales) como una reactualización de lo que fue Patronato de la Mujer: la vieja idea de que el Estado puede castigar maternidades “inadecuadas”, “problemáticas”, “molestas”. No por dañar. Por desobedecer. Por no callar.
Este crowdfunding sostiene cuatro frentes concretos:
• pago de defensa jurídica,
• pago de costas,
• pago de condenas/multas ligadas a prácticas de protección,
• gastos imprescindibles para no perder plazos, recursos y posibilidades.
No estamos financiando “un proceso”: estamos financiando un derecho a existir sin ser arrasadas.
MATERIAL
En este proyecto lo “material” no son objetos, ni infraestructura, ni logística: lo material es poder sostener la defensa jurídica en un campo diseñado para desgastar, para arruinar y para domesticar por la vía del bolsillo; porque cuando una madre protege y denuncia, lo que llega después no es solo el procedimiento, sino la economía del castigo, esa cadena de honorarios, costas, plazos y sanciones que pretende convertir la protección en una temeridad y la dignidad en deuda. Por eso pedimos apoyo aquí: para que la justicia no sea un lujo y para que el patriarcado no gane por agotamiento económico.
Este fondo se destina a sostener cuatro casos concretos (Ana, Silvia, Celia y Mayra), y se organiza como un colchón de resistencia para que ninguna de ellas tenga que elegir entre defenderse o sobrevivir, entre pagar una costa o pagar la vida cotidiana, entre proteger o caer.
Queremos resaltar el nivel de castigo económico que supone que de los 46.000€ totales a recaudar, 29.000€ hayan sido impuestos por el Tribunal Supremo a una sola de las compañeras, Ana, que está pendiente aun de conocer las costas que le imponen además de la multa (9.000€) y la indemnización por responsabilidad civil (20.000€) que ya le han requerido. Y sin contar con el resto de gastos judiciales asociados a los procedimientos.
Main features and goals of the crowdfunding campaign
Hay momentos en los que la violencia deja de presentarse como una suma de “casos” y se revela como lo que es: una forma de violencia sistemática, una tela de araña que combina instituciones, relatos y castigos para devolvernos al lugar de siempre, y en ese paisaje el ámbito judicial —junto con otros dispositivos de intervención— se convierte en un campo de batalla donde se intenta restaurar un orden presentado como “natural”, apoyado en la familia como dogma, en el silencio como norma y en la obediencia como condición para no ser arrasadas.
Este crowdfunding nace para sostener económicamente cuatro procesos que, aunque distintos en su forma, dejan ver dos caras del mismo engranaje. Por un lado, la criminalización de mujeres que denuncian violencia y sostienen la protección de sus hijas, a quienes se les devuelve el golpe con estereotipos, sospecha institucional y castigo económico, intentando convertir la protección en culpa y la denuncia en ruina. Por otro lado, la intervención punitiva sobre maternidades que se salen del guión, cuando el sistema —a través de juzgados y/o servicios sociales— trata ciertas decisiones de vida, formas de crianza o modos de estar en el mundo como “riesgo”, y convierte esa etiqueta en herramienta de control: vigilancia, expedientes, separación, retirada; ahí se ve con claridad la reactualización del Patronato de la Mujer, esa vieja maquinaria que no necesita que haya delito para castigar, porque le basta con señalar una maternidad como “inadecuada” para disciplinarla.
Por eso pedimos apoyo aquí: porque no queremos que la justicia funcione como una pedagogía del miedo —si denuncias, si te sales del guion, si no obedeces, te lo quitamos todo—, y porque sabemos que la restauración patriarcal no solo busca silenciar a quien protege, sino también disciplinar a quien decide cómo maternar, con quién, y desde qué ética de vida.
Why this is important
A ti, si alguna vez pensaste: “si me pasara a mí, ¿quién me sostendría?”
A feministas que saben que el acompañamiento es un proyecto político.
A personas que trabajan en campos de la salud, intervención social, abogacía, psicología, y han visto cómo la institución puede volverse contra quien cuida.
A quienes no aceptan que la justicia funcione como pedagogía del miedo.
Y también, por supuesto, a quien quiera ayudar a Ana, Silvia, Celia y Mayra a sostener lo que ya han sostenido demasiado tiempo: procedimientos, recursos, sanciones, desgaste, estigma. No son “víctimas ejemplares”: son mujeres con trayectoria de lucha, y por eso mismo han recibido un golpe más duro.
Team and experience
Este proyecto está impulsado por La Laboratoria y la plataforma YoSíTeCreo, junto a las colectivas feministas Ariskas Vallekas, Feministas Prospe, y otras colectivas feministas aliadas.
La Laboratoria es un espacio de investigación militante y producción situada: juntamos palabra, análisis y sostén para que las luchas no queden aisladas ni sean trituradas por el relato dominante. Trabajamos construyendo marcos comunes, narrativas colectivas y herramientas que sirvan para la incidencia, la conversación pública y el cuidado político.
Nuestro trabajo de acompañamiento a las maternidades políticas no ha sido “mirarlas desde fuera”. Ha sido dejarnos transformar por lo que su lucha revela: cómo el poder judicial puede actuar como brazo de la restauración patriarcal cuando una madre rompe el mandato de silencio.
Tenemos una dilatada experiencia en acompañamientos feministas (escucha, red, orientación y sostén):
- articulación con colectivas y redes,
- elaboración de marcos y materiales públicos,
- y sostén de procesos largos (los que no se resuelven con un hilo viral).
Este crowdfunding no nace de la improvisación: nace del dolor acumulado y de una certeza política: tenemos una deuda con las madres protectoras, y la deuda también es material.
Nos parece importante asimismo destacar el caso de la asociación Infancia Libre como un ejemplo de violencia institucional y castigo económico al que se ha sometido a varias madres protectoras, y que solo es un ejemplo más de lo que denunciamos aquí.
El caso de la asociación Infancia Libre estalló en 2019 cuando varias madres vinculadas a este colectivo —que defendía los derechos de la infancia frente a la violencia paterna y la figura de las madres protectoras— fueron detenidas y acusadas de sustracción de menores.
La operación fue ampliamente difundida mediáticamente y utilizada en el contexto político contra Podemos, generando un fuerte estigma público. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y sectores del feminismo denunciaron que muchas de estas mujeres habían acudido a la justicia para proteger a sus hijes de situaciones de violencia, y que sus denuncias no fueron adecuadamente atendidas por la justicia patriarcal, mientras ellas fueron criminalizadas.
El proceso supuso separación forzosa de sus hijes y la custodia para los padres maltratadores, con prisión para las madres en algunos casos, por lo que ha sido señalado como una grave vulneración de derechos fundamentales, incluido el interés superior del menor.
La lucha de estas madres protectoras ha sido reconocida por organismos internacionales de derechos humanos, y algunas de estas madres fueron posteriormente indultadas por el Estado español tras su paso por prisión, evidenciando el impacto punitivo del sistema. Diversos colectivos sostienen que este caso ejemplifica cómo la falta de perspectiva de género y de infancia en el sistema judicial puede derivar en la criminalización de quienes intentan proteger.
Su persecución y represión fue un aviso a navegantes tras las fuertes luchas feministas en 2017 y 2018 en el estado español. El Tribunal Supremo ratificó la condena de sustracción de una de estas madres el 8 de marzo de 2024, fecha simbólica para el movimiento feminista.
Social commitment
Gender Equality
Este proyecto no busca solo sobrevivir. Busca devolver algo al común, porque sostener a las madres hoy es también abrir camino para las que vendrán mañana.
Compromisos:
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Transparencia económica. Publicaremos actualizaciones periódicas del estado del fondo (entradas y salidas), con criterios claros de asignación y con el máximo cuidado para no poner en riesgo a nadie: confidencialidad, seguridad y respeto a los tiempos judiciales. En cuanto al reparto entre las cuatro madres perjudicadas, el mínimo se repartirá a partes iguales entre todas y cualquier recaudación adicional (el óptimo) se repartirá de forma proporcional a la cuantía del castigo/carga económica que soporta cada una.
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Memoria política. Convertiremos lo vivido en aprendizaje compartible: un relato público que nombre el patrón de castigo y disciplinamiento (sin exponer datos sensibles), para que no se siga presentando como “casos aislados” lo que es una arquitectura repetida.
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Herramientas para otras. Elaboraremos materiales breves y útiles (textos/guías) sobre cómo operan los estereotipos, la sospecha sobre las madres, el desplazamiento del foco desde la violencia hacia la “madre culpable”, y qué claves ayudan a sostenerse colectivamente cuando el sistema aprieta.
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Cultura del apoyo. Fortaleceremos una ética feminista clara: la infancia en el centro, y el sostén a quienes protegen como tarea colectiva. Si el poder intenta aislar, respondemos con red; si intenta quebrar por agotamiento, respondemos con comunidad.
Este es nuestro compromiso: que cada aportación no solo pague una defensa, sino que ayude a construir un suelo común donde proteger no sea un delito y maternar no sea obedecer.

